Un hombre puede educarse para la física. El historiador, en cambio, nace. El historiador comprende y penetra los hombres y las cosas de un solo golpe, guiado por un sentimiento que no se aprende, que elude toda intervención premeditada y goza de la plenitud de sí mismo en harto raros instantes.
Profundizar en el conocimiento científico es una de las mejores vias para lograr plenitud y libertad.
El amigo y el enemigo, la virtud y el vicio están sólo en la mente. Todo hombre crea un mundo de bien y de mal, de placer y de dolor solamente con su imaginación.
Consideras la felicidad un sueño imposible. Lo he leído en tus ojos. El placer y la alegría se han desplazado más allá de tu imaginación.
La satisfacción del hombre al final de su existencia es hallar en la columna del balance, la cifra positiva de haber sido útil
Cuando una necesidad posee un carácter suficientemente universal y suficientemente uniforme como para que sea propio llamarle necesidad pública, puede convenir a todos los hombres que forman parte de un conglomerado (comuna, provincia o nación), proveer a la satisfacción de esa necesidad por medio de una acción o una delegación colectiva.
Dichoso aquél que recuerda con agrado a sus antepasados, que gustosamente habla de sus acciones y de su grandeza y que serenamente se alegra viéndose al final de tan hermosa fila.
El escritor que quiera saber cómo debe conducirse en relación a la posteridad no tiene más que examinar en los viejos libros qué es lo que le causa agrado y cuáles son las omisiones que más lamenta.
Nuestro deseos siempre se aumentan con nuestras posesiones. El conocimiento de que hay algo todavía que nos pueda satisfacer, no se puede comparar con el gozo de las cosas que tenemos por delante.
Sentí entonces un gozo que casi podría definir como terror (... ). Ésa ha sido, desde entonces, la actitud con la que me he enfrentado a la vida: querer escapar de todo lo esperado con excesivas ansias, de todo lo que previamente había adornado exageradamente con mis fantasías.
Los jefes del ejército veían en el ministro Sotomayor al hombre superior, que tenía los hilos de la campaña y que había preparado todas las operaciones militares hasta encontrarse el ejercito en la víspera de una batalla en que se jugaba la suerte y el porvenir de Chile
Ésa es una suerte de las viudas, ningún contratiempo les impide mejorar al hombre con el que convivieron y entre más tiempo pasa, mejor recrean el mundo idílico que alguna vez soñaron.
No se lamenten ni se quejen mientras estoy ausente, ni piensen que podrán consolarse siendo perezosas y tratando de olvidar. Sigan con su trabajo, porque el trabajo es un consuelo bendito.
La sabiduría sirve de freno a la juventud, de consuelo a los viejos, de riqueza a los pobres y de adorno a los ricos
Los ojos bajos y como de paloma, tan apacibles y amables que es inexplicable el regocijo que causa verlos
Es algo que sucede cuando muere la gente: la discusión desaparece con ellos, y personas tan llenas de defectos mientras respiraban que a veces eran casi insoportables ahora se muestran de la manera más encantadora, y lo que menos te gustaba anteayer se convierte, en la limusina detrás del coche fúnebre, en una causa no sólo de regocijo solidario sino incluso de admiración.
Yo soy partidario convencido de la igualdad económica y social, porque sé que, fuera de esta igualdad, la libertad, la justicia, la dignidad humana, la moralidad y el bienestar de los individuos, así como la prosperidad de las naciones no serán nunca nada más que mentiras.
La sociedad se sostiene finalmente sobre cualidades morales. Toda la prosperidad y sofisticación tecnológica del mundo no es nada sin esa base