El Campanil, cortándose sobre los oscuros pinares y en el luminoso raso del firmamento, es bello. Será siempre bello. Va a ser el símbolo universitario por excelencia, signo de rectitud y elevación, columna que difundirá en las almas goce, placidez y serenidad, flecha que apunta a la altura, como la filosofía, donde más allá de las nubes que amedrentan, triunfa la claridad celeste
La moderación de las personas felices se debe a la placidez que la buena fortuna da a su temperamento.
No hay hombre que no anteponga la satisfacción propia a sus obligaciones.
Servicio produce satisfacción y crea necesidad, nos hace indispensables.
Evita el placer que provoca la tristeza.
Nuestro mayor placer consiste en que se nos admire, y los demás no se prestan sino muy difícilmente a admirarnos, aunque su admiración nos parezca siempre justificada. Así resulta que el hombre más feliz es el que, no importa cómo, llega a admirarse sinceramante a sí mismo. Y mejor aún si sabe encontrar admiración en todo lo que los demás dicen de él.
Cualquier trabajo de arquitectura que no sea capaz de expresar serenidad es precisamente un error. Por ello es un error reemplazar la protección de los muros con el uso incontenido de ventanales enormes, cosa que impera hoy...
¿Dónde estaba la calma de espíritu, la serenidad de conciencia que me hubiera permitido contemplar el pasado con satisfacción y encontrar nuevas esperanzas en las cuales creer?
¿O has olvidado que la tranquilidad y hasta la muerte son para el hombre preferibles a la libre elección en el conocimiento del bien y del mal?
Lo que se hace con precipitación nunca se hace bien; obrad siempre con tranquilidad y calma.
Solamente la abundancia de dinero dentro de un Estado marca qué tan grande y poderoso es.
No hay ánimo tan constante a quien la abundancia no traiga algún vicio.
No busco glorias si no la unión de los americanos y la prosperidad de La Patria.
La adversidad es nuestra madre; la prosperidad sólo es nuestra madrastra.
Es la dicha y es una, la de los dos y es grave y es infinita y es sin límites total eterna mientras dura.
El desarrollo de la tecnología pone en crisis el principio mismo de la empresa privada, pues sólo unas cuantas gigantes están en condiciones de disponer de las inmensas sumas de capital necesarias para utilizar dicha tecnología.
La Cenicienta es un ejemplo para nuestra vida por los valores que representa. Recibe los malos tratos sin rechistar, busca consuelo en el recuerdo de su madre.
El desacuerdo total con tres cuartas partes de los británicos es uno de los principales elementos de salud mental, lo que resulta una profunda fuente de consuelo en los momentos de duda espiritual.