Pero tú...No debes atarte a mí. Serás siempre, es cierto, y en cualquier mundo en que viva, mi más encantador aroma, la presa más codiciada. Pero no puedes hacer un mundo para mí. En verdad, no es posible que tenga un mundo, pues mi misma naturaleza carece de sentido. El espíritu que mora en mí necesita el mundo de los hombres, y el lobo que también mora en mí necesita la vida salvaje.
La verguenza por mi deseo carnal incluso durante la hora critica de la muerte de mi padre es una mancha que nunca he podido borrar u olvidar...mi mente era presa de la lujuria
La vida no podía ser esa cosa que se nos imponía y que uno asumía como un arriendo, sin protestar. Pero ¿qué podía ser?... Debía haber una contraseña, algo que permitiera quebrar la barrera de la rutina y la indolencia y acceder al fin al conocimiento, a la verdadera realidad.
La carne es extremadamente débil, y no tanto por su culpa, pues el espíritu, cuyo deber, en un principio, sería levantar una barrera contra todas las tentaciones, es siempre el primero en ceder, en izar la bandera blanca de la rendición.
Haga siempre cualquier pregunta que tenga que hacer y no responda ninguna. Aproveche en su interés todo lo que oiga. Lleve siempre consigo material de repuesto. Gire a la izquierda el mayor número de veces posible. Nunca frene primero con el freno de delante.
Haciendo de escenarios un antídoto al veneno, de vivir sin freno y sentirme lleno, haciendo que mi público suba sus manos al cielo
La distancia, que es el impedimento principal del progreso de la humanidad, será completamente superada, en palabra y acción. La humanidad estará unida, las guerras serán imposibles, y la paz reinará en todo el planeta
El que renuncia a un derecho solamente se quita de en medio para poder gozar del mismo sin impedimento de su parte.