Reinaba entonces en el ejército español un pundonor llevado hasta la más excesiva delicadeza y mi padre exageraba aún este exceso, cosa de que no puedo culparlo, pues el honor es, ciertamente, el alma y la vida de un militar.
Tengo la persuasión de que la respetabilidad del gobernante le viene de la ley y de un recto proceder y no de trajes ni de aparatos militares propios sólo para los reyes de teatro.
La gran paradoja de la era de la información es que ha concedido nueva respetabilidad a la opinión desinformada. Jhon Lawton, 68 años, reportero veterano, dirigiéndose a la Asociación Americana de Periodistas de Radio.
No votaba, apenas pagaba algunos impuestos; no podía engreírme ni de los derechos del contribuyente, ni de los del elector, ni siquiera del humilde derecho a la honorabilidad que veinte años de obediencia confieren al empleado. Mi existencia comenzaba a asombrarme seriamente. ¿No sería todo una simple apariencia?
Dignidad sin méritos se hace acreedora a cumplidos sin estimación
Libertad. Loada de sabios, deseada de muchos y cantada de poetas, para cuya estimación todo el oro y las riquezas de la tierra es poco precio
Sin consideración, sin piedad, sin recato grandes y altas murallas en torno mío construyeron. Y ahora estoy aquí y me desespero. Otra cosa no pienso: mi espíritu devora este destino; porque afuera muchas cosas tenia yo que hacer.
La banda se separó porque no podía soportar a Rotten, era una vergüenza con sus estúpidos sombreros, con esa apariencia andrajosa, sucia y desagradable
Los ingleses nos cubrirán de vergüenza con su puro sentido común y su buena voluntad; los franceses, con su ingeniosa perspicacia y su sentido práctico.
... la decencia no es una virtud con la que se nace, sino el resultado del ambiente en donde se vive.
Cuando Noel acusó a la banda Green Day de robar los arreglos de Wonderwall para la canción Boulevard of Broken Dreams, y se le recordó su hábito de robar riffs de otras bandas, él se defendió diciendo: ¡Pero no una canción entera! Ellos deberían tener la decencia de esperar a que me muera. Yo por lo menos le pago a la gente que robo por cortesía.
La crianza y el buen comedimiento más honra al que la hace que no al que se le hace.
La naturaleza de la castidad es como la de los rayos solares, que pasan sobre las inmundicias y quedan puros como antes
Nunca se supo, a lo largo de toda su vida, que violara una sola regla de su orden; no es posible encontrar la menor mancha en su conducta, y se asegura que es un observador tan estricto de su castidad que no sabe en qué consiste la diferencia entre hombre y mujer. Por consiguiente, el vulgo lo considera un santo. ¿Eso lo hace santo a uno? inquirió Antonia. ¡Dios me ampare!
La caballerosidad en amores es un ayuno siempre expuesto a quebrantarse
Hoy comencé a componer de nuevo, por primera vez en varios años. Para el cumpleaños de Robert quiero escribir variaciones sobre un tema de sus Bunte Blätter. Sin embargo, es muy difícil para mí porque he estado alejada de la composición por demasiado tiempo.
Mi vida siempre fue componer. Para dejar de hacerlo, tendrían que cambiarme la composición por la felicidad.
Se supone que soy el soldado que nunca pierde la compostura aunque soporte todo el peso del mundo en mis hombros.
Obviamente, la compostura de un programa, la da la voz que sale al aire: de un locutor, animador, comentarista, periodista, etc. Esta voz no necesariamente tiene que destacarse por ser microfónica, sino por ser lo suficientemente clara, con buena tonalidad, animada y con buen ritmo
Parece ser que el inventor de la cornamusa se inspiró ante la visión de un hombre que llevaba bajo el brazo un cerdo furibundo y asmático. Desgraciadamente el sonido creado por el hombre nunca ha obtenido la pureza del sonido obtenido por el animal
Quiero una pureza clásica, donde la porquería sea porquería y los ángeles sean ángeles.
(...) que aún desde la oposición leal que respeto y que valoro, y desde la crítica responsable, que también respeto y valoro; digo que aún desde ahí me siento acompañado. Eso me honra y me compromete a trabajar aún más y mejor en la construcción de un Uruguay donde nacer no sea un problema, donde ser joven no sea sospechoso y donde envejecer no sea una condena (...)
La mejor admiración es hija del conocimiento.Nada hace más honor a una mujer que su paciencia, y nada la honra menos que la paciencia del marido.
Tener la satisfacción cuando vas a dormir de que no se te queda nada por dentro, que todo lo has dicho; has tenido la honestidad de reconocer lo bueno y criticar lo malo. Yo creo que eso para dormir es el mejor sedante.
La honestidad intelectual es de primera importancia en el trabajo experimental.
La dignidad de la ciencia misma parece exigir que todos los medios sean exploradas para la solución de un problema se de en forma elegante y célebre.
Los derechos socioeconómicos son inherentes a la dignidad humana, o si no, son pura retórica. El primer derecho humano no es el derecho a la vida en abstracto, sino el derecho a comer caliente cada mañana