A los desposeídos y marginados si algo pudiera pedirles sería perdón por no haber acertado todavía a sacarlos de su postración
Por no tener ideales cayó el Perú en la postración más abyecta.
Sin jugar con la fantasía nunca a nacido ningún trabajo creativo. La deuda que tenemos a la obra de la imaginación es incalculable
Me he dedicado a la arquitectura como un acto sublime de la imaginación poética... En mi se premia.... A todo aquel que persigue la poesía y la belleza.