Lo mismo ocurre en los Estados llamados democráticos, donde el poder parece pertenecer a la masa, aunque en realidad es el Estado quien lo posee y lo ejerce: sólo que en ese caso el Estado es encarnado en, o representado por el conjunto de ciudadanos.
Es suficiente haber sido creado, haber encarnado un instante el espíritu infinito, tumultuosamente creador. Es infinitamente más que suficiente haber sido utilizado, haber sido un esbozo preliminar para una creación más perfecta.
¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida o la luz de la muerte? ¿Qué se busca, qué se halla, qué es eso: amor? ¿Quién es? ¿La mujer con su hondura, sus rosas, sus volcanes, o este sol colorado que es mi sangre furiosa cuando entro en ella hasta las últimas raíces?
Y el rey colorado de barba de acero, su padre, la llama con queja amorosa; y un llanto de fiera, un llanto sincero se pierde en la duna de Islandia brumosa.
Cuando el tiempo se atasca en sus rompeolas, tu acaso al suyo inmenso reconcilias, y afloras más precisa, memoria, de la oscura región donde bajabas, como ahora al escampar se espesa el verde en los ramajes, el bermejo en los muros.
El paisaje se aclara, el sol asoma en una faja escarlata sobre la diafanidad del cielo.
Te vi, juntabas margaritas del mantel, ya sé que te traté bastante mal, no sé si eras un ángel o un rubí o simplemente te vi.
Manos enjoyadas del rubí de mi deseo, la perla de mi tristeza y el diamante de mi beso: llevad a la fosa misma un pétalo de mi cuerpo, manos que sois la vida, manos que sois ensueño.
Las riquezas y las propiedades me hacen sentir incómodo; (...) tengo la típica conciencia izquierdista (...) que desconfía de la vida fácil.
Si uno conoce a un izquierdista muy viejo es porque debe estar con problemas La gente se transforma en el camino del medio. Aquel que precisa ser seguido por la sociedad quien va más de derecha, va quedando más de centro. Quien está más de izquierda, va quedando más socialdemócrata, menos a la izquierda
También tenía, y eso me encantaba, unos zapatos de tacón alto. Debajo de sus zapatos se leía lo siguiente: No olvides, querido esposo, mi consejo, y evita bares, aguardiente y vino añejo. En tu casa nunca dejes de cenar, y ama a tu mujercita, que así te ha de durar.
Tomad del amor lo que de vino toma un hombre sobrio; pero nunca os emborrachéis.
Lo que más quiero es difundir el cuarteto por el resto del mundo. Canciones mías fueron editadas en España, y hace poco fui a Brasil y los brasileños me reconocían. Esto jamás paso con la música del cuarteto. Por eso digo que en este rubro soy el campeón
Los comerciantes del mismo rubro rara vez se reúnen, incluso para entretenimiento y diversión, pero la conversación termina en una conspiración contra el público, o en alguna estratagema para aumentar los precios.
Y nada está seguro de sí mismo, ni en la semilla en germen, ni en la aurora la alondra, ni en la roca el diamante, ni en la compacta oscuridad la estrella, ¡cuando hay hombres que amasan el pan de su victoria con el polvo sangriento de otros hombres!
Hay un reflejo sangriento en las caras: de días de guerra, de días de libertad.