Es suficiente haber sido creado, haber encarnado un instante el espíritu infinito, tumultuosamente creador. Es infinitamente más que suficiente haber sido utilizado, haber sido un esbozo preliminar para una creación más perfecta.
La vida es el espíritu encarnado en el tiempo.
Desde las cenizas me levanto, con mi cabello rojo y devoro hombres como el aire.
La eternidad ignora las costumbres, le da lo mismo rojo que azul tierno, se inclina al gris, al humo, a la ceniza.
No se puede no luchar y querer vencer, porque es como el que tiene hambre y se rasca un pie.
Amo mi trabajo con un amor fanático y pervertido, como un asceta el cilicio que le rasca el vientre.