Estaba completamente exaltado, como el hombre que ve y que camina sin hacer ningún ruido, en una ciudad de ciegos. Me entraron ganas de bromear, de asustar a la gente, de darle una palmada en la espalda a algún tipo, de tirarle el sombrero a alguien, de aprovecharme de mi extraordinaria ventaja.
Esa no es la manera como aceptamos a un campeón. No tengo problemas con que haga un espectáculo. Creo que debe mostrar más respeto a sus competidores y dar la mano, dar una palmada en el hombro después del final y no hacer gestos como el que hizo en los 100m
Nunca he escuchado abuchear un home run, pero sí muchas rechiflas después de un ponche
Sin la artesanía, la inspiración es una mera caña sacudida por el viento.
Esclavizarse por razón de política vale tanto como someterse por causa de religión: esclavos de una casaca o de una levita da lo mismo que siervo de una sotana o de un hábito.