No soy una luchadora, pero si estoy contra la pared le daré una paliza a cualquiera
Nada es tan saludable como una paliza en el momento oportuno. De pocas partidas ganadas tengo aprendido tanto como de la mayoría de mis derrotas.
Hoy día es sumamente peligroso para un marido tener atenciones para su esposa en público: esto hace siempre pensar a la gente que le pega cuando están solos.
¡Y si se ponen tontos, se les pega un cañonazo y punto!
Sin la artesanía, la inspiración es una mera caña sacudida por el viento.