Como a un muñeco destripé tu vientre y examiné sus ruedas engañosas y muy envuelta en sus poleas de oro hallé una trampa que decía: sexo
Miguel González del Campo, Míchel: a esparragar, muñeco
La maravilla de un solo copo de nieve supera la sabiduría de un millón de meteorologistas.
El Universo se me aparecía ahora como un vacío donde flotaban raros copo de nieve, y cada copo era un Universo.