Sinónimos de somanta

Sinónimos de somanta en sentido de Somanta:

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  • No soy una luchadora, pero si estoy contra la pared le daré una paliza a cualquiera

    Amy Winehouse

    La única ternura inalterable es la que siente el perro hacia su amo. Todavía el hijo suele irritarse contra el padre; todavía el padre suele maldecir a su hijo. Sólo el perro sufre una paliza de su amo, y llora de amor por él.

    Ignacio Manuel Altamirano
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  • El mas fuerte penaliza, pega duro, te hace trizas; nada personal, naturaleza humana

    Fito Páez

    Va a ser un asesinato sin más, a sangre fría. En mi tierra, se deja que los perros dormidos se queden echados, pero si se levantan y muerden, se les pega un tiro. No se les ofrece un duelo. ¿De acuerdo?

    Ian Fleming
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  • Sin la artesanía, la inspiración es una mera caña sacudida por el viento.

    Johannes Brahms
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  • Esclavizarse por razón de política vale tanto como someterse por causa de religión: esclavos de una casaca o de una levita da lo mismo que siervo de una sotana o de un hábito.

    Manuel González Prada
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  • Cuando tengo una estaca en la mano y un revólver en el bolsillo, no lo tengo miedo a nadie. Soy fuerte como si estuviera sólo y precisamente porque lo estoy.

    Benito Mussolini

    Velo desgastado libre cielo y brevemente nocturno en el ojo con párpado embriagado miente el vaso roto para siempre en tu mano libertad.

    César Moro
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  • Convertid un árbol en leña y podrá arder para vosotros; pero ya no producirá flores ni frutos.

    Rabindranath Tagore

    Y aun si mi hijo fuera hereje, yo mismo traería la leña para quemarle.

    Felipe II de España
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  • Mi gente es morena de piel. Viste de manta blanca y calza huaraches... Se adornan con collares de oro o se ata al cuello un pañuelito de seda rosa. Se mueve despacio, habla poco y contempla el cielo. En las tardes, al caer el sol, canta.

    Elena Garro

    Porque aquí, en la tumba, era donde vivía de verdad, es decir, pasaba sentado más de veinte horas diarias sobre la manta de caballerías en una oscuridad total, un silencio total y una inmovilidad total, en el extremo del pétreo pasillo, con la espalda apoyada contra la piedra y los hombros embutidos entre las rocas, por completo autosuficiente.

    Patrick Süskind