Si tengo salud y ganas y algo nuevo que decir de mí y puedo provocar sorpresa, creo que tengo que seguir. Pero depende de mi naturaleza y de cómo me sienta.
En todos los tiempos, y probablemente en todas las culturas, la sexualidad ha sido integrada a un sistema de coacción; pero sólo en la nuestra, y desde fecha relativamente reciente, ha sido repartida de manera así de rigurosa entre la Razón y la Sinrazón, y, bien pronto, por vía de consecuencia y de degradación, entre la salud y la enfermedad, entre lo normal y lo anormal.