Si quiero sacudirte con la flecha de mi amor, te tengo que dar duro como el palo en el tambor; que grite la guitarra su alarido de placer y el bajo que penetre tus oídos con la furia de mi tren, loco tren, la banda es una máquina cargada con la furia de mi tren.
Húmedo estaba impresionado. palo y zanahoria. Vetinari solo usaba el palo, o te tiraba la zanahoria a la cabeza.
Como un rascacielos, como un cocotero, así de bonita eres tu.. de Brujita, Miedo al zumbido de los mosquitos.
Cualquier hecatombe general siempre se reduce a un drama íntimo, de la misma forma que uno puede resbalar en una piel de plátano y morir del batacazo mientras está cayendo la bomba de hidrógeno sobre su cabeza.
Un aire de caricias ondula la marea castaña de tu pelo con luz que balbucea.
Bueno es que el hombre aguante, le digo, así le digo al esqueleto cuando se me anda quedando atrás, refunfuñando, y le pego un puntapié en las costillas...
El puntapié que me asestaste ¿No será una opinión?