Felices son ustedes cuando los vituperen y los persigan y mentirosamente digan toda suerte de cosa inicua contra ustedes por mi causa. 12 Regocíjense y salten de gozo, puesto que grande es su galardón en los cielos; porque de esa manera persiguieron a los profetas antes de ustedes.
El galardón de las buenas obras es haberlas hecho. No hay otro premio digno.
Jamás dije que fuéramos más grandes o mejores, o comparados siquiera con Jesucristo como persona, o Dios como cosa, o lo que sea; yo sólo dije lo que dije y estuvo mal, o fue tomado a mal.
Yo era comunista. No había razón para huir de Rusia. Pero sabía que el establecimiento del comunismo significaba 30 años terribles. A veces pienso esas cosas. Un día dije a mi madre: Después de todo. Si me hubiera quedado en Rusia. Y ella respondió: Te hubieran fusilado por lo menos dos veces.