La fe es el término medio entre la ligereza con que alguno precipitadamente cree y la pertinacia en no creer sino en lo que antes se demuestra por la razón.
Si se me pidiera que definiera en pocas palabras el término arte, lo llamaría la reproducción de lo que los sentidos perciben en la naturaleza a través del velo del alma.
El bagaje técnico del Jeet Kune Do es muy amplio, tan amplio como tu imaginación te lo permita, recuerda el no límite como límite, asentados sobre una sólida base, como es una guardia lateral, con rodillas ligeramente flexionadas, talones levemente levantados y desplazamientos laterales realizados sobre las puntas de los pies.
El camino te conduce a un maravilloso desierto, a lo ancho y largo, sin límite se extiende. El desierto no tiene ni lugar ni tiempo, de su modo tan sólo él sabe.
Esto está cada vez peor, estamos al borde del caos, espero que alguien se atreva a decirlo... El caos, no hay otra palabra, yo por si acaso, se lo digo confidencialmente, he mandado a EEUU toda mi fortuna, lo poco que tengo, claro está... Por eso yo ni un peso coloco en el país.
Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino es también la luna y el espejo, busco esa línea que hace temblar a un hombre en una galería de museo. Además te quiero, y hace tiempo y frío
No existe, en realidad arte por el arte, ni arte que esté por encima de las clases, ni arte que se desarrolle al margen de la política o sea independiente de ella.
Del camino del Go, la belleza de Japón y del Oriente se habían desvanecido. Todo se había vuelto ciencia y reglas. El camino hacia el ascenso de categoría, que controlaba la vida de un jugador, se había convertido en un meticuloso procedimiento de puntaje. Uno conducía el enfrentamiento con la única meta de ganar, y no había margen para recordar la dignidad y la fragancia del Go como arte.
La fe se verá debilitada por el ateísmo materialista, más no caerá; la sostiene el Divino Poder y en Él descansará a pesar del caos
Quien difunda la felicidad obtendrá siempre circunstancias favorables que le produzcan a él mismo felicidad. Quien lleve el dolor a otros se verá inmerso, sin duda, de acuerdo con la ley del Pensamiento, en circunstancias que le produzcan miseria y dolor. Por lo tanto, el hombre crea su propio carácter y circunstancias por la manera en que desarrolla su pensamiento.
Hay una catedral descendente y un lago ascendente. Hay un pequeño carruaje abandonado en el soto, o bien bajando a toda prisa por el sendero, adornado con cintas. Hay una compañía de cómicos ambulantes, vestidos para la representación, divisados en el camino por entre la linde del bosque. Hay siempre, en fin, cuando se tiene hambre y sed, alguien que llega y os echa de allí.
Tengo una hermosa mujer y una gran familia, tengo grandes amigos, mucho dinero un Ferrari al que acabo de quitar el techo y convertido en un descapotable, he ganado varios anillos, tengo dos mansiones al borde del agua, un master en justicia criminal, soy policía y además soy guapo.
¿Y nos admiramos cómo se ha perdido la república, viendo que la ambición del mando nos sigue hasta el borde del precipicio?
Nos hallamos en los principios de la senda colocada frente a nuestros ojos, y es necesario recorrerla hasta el fin, en todas sus escabrosidades, a costa de todos los sacrificios, como corresponde a nuestra historia y a nuestros antecedentes nunca desmentidos ni manchados.
El compañero Presidente no abandonará a su pueblo ni su sitio de trabajo. Permaneceré aquí en La Moneda inclusive a costa de mi propia vida
Vivir no es otra cosa que arder en preguntas. No concibo la obra al margen de la vida.
En el hombre hay un 1% de humano y el resto es, digamos, animal; esto da un alto margen de territorio impenetrable. En lo sexual, lo humano es la prohibición del incesto, esto ha sido dicho y es verdad ¿Pero el resto?
Ejemplo funesto, pasión cruelísima, ¡si pudierais dar a conocer mis errores a quienes se encuentran en la misma situación, si las penas que mis placeres criminales me han ocasionado pudieran al menos frenarles al borde del abismo, tras conocer mi lamentable historia.
En apariencia, fácil es hacer desaparecer al vivo. La cuestión es hacer desaparecer al muerto. Un cadáver se entierra, un fantasma, no. ¡Matar! Y ¿Después? ¿Para qué cerrar la puerta al vivo durante el día, si ha de venir el muerto cada noche a sentarse en el borde de la cama?
Todos los hombres desean por naturaleza saber. Así lo indica el amor a los sentidos; pues, al margen de su utilidad, son amados a causa de sí mismos, y el que más de todos el de la vista.
Las palabras son sólo piedras puestas atravesando la corriente de un río. Si están allí es para que podamos llegar al otro margen, el otro margen es lo que importa.
Vámonos, es de día. ¿Tú vas bien? Yo voy ciego. Yo también. Déjame que yo lo llevo y móntate. ¿Ves? De 0 a 100, invadieron el arcén ¿ironía? les quitó la vida un quitamiedos.
Tuve que ir y venir en bicicleta de su maldita planta, situada en el norte del distrito con más alto índice de delitos químicos, al que sólo podía accederse circulando por el arcén de algunas autopistas importantes. Podía sentir cómo disminuían los años de mi esperanza de vida mientras veía pasar los mojones.
Para mí el mejor novelista vivo de la lengua española que existe hoy es Fernando Vallejo -con quien me disputo el puesto del que ha escrito el peor guión-, quien durante mucho tiempo tocó el piano en un restaurante de la Condesa y nunca ha entrado en esa República de las Letras. Nos dan casa, tenemos editorial, publicamos, pero siempre nos sentimos fuera del castillo, del feudo
Mi universo esta aquí adentro donde vives tu y por suerte vivo yo
No sigas el camino; ve por donde no haya vereda y deja una huella.
Para ella felicidad y vida son una y la misma cosa. Y éstos son sus poemas. Por supuesto, los poemas de una salvaja no son piedras preciosas. Sus poemas son sencillamente piedras que ruedan por el fondo de un río de cauce siempre cambiante, son el murmullo de esas piedras trashumantes por su vereda de agua.
Poniendo su mueca mas seria, indiferente, al ver que el indigente sangra su miseria en la acera de enfrente
Celestino se queda perplejo, sin saber qué hacer. Piensa romperle un sifón en la cabeza, por fresco, pero se acuerda: Entregarse a la ira ciega es señal de que se está cerca de la animalidad. Quita su libro de encima de los botellines y lo guarda en el cajón. Hay días en que se le vuelve a uno el santo de espaldas, en que hasta Nietzsche parece como pasarse a la acera contraria.
... no creo que anden en desiertos muy remotos ni en montañas muy lejanas
Al igual que los Demócratas, la Playboy sólo desea liberar a las mujeres para que se comporten como puercas, tengan sexo sin consecuencias, anden desnudas y aborten niños.
Pero no han cedido ni una pulgada de terreno. No conozco seres más impávidos. Apenas se protegen. Los nuestros están siempre contentos de tener a los españoles como vecinos de sector. Considerados como tropa, los españoles son una banda de andrajosos
La prontitud devota de nuestro espíritu y crianza, la poca detención en el conocimiento de nuestra máquina corporal y la mucha miseria de nuestra filosofía, nos arroja a empujar hacia la banda de los milagros infinitos sucesos que tienen su derivación de la naturaleza solamente.
Para un arte como el mío arte que combate en la frontera entre la vida y la muerte y que cuestiona lo que somos y lo que significa vivir y morir [Japón] resultaba demasiado pequeño, demasiado servil, demasiado feudal y demasiado desdeñoso con las mujeres. Mi arte necesitaba una libertad más ilimitada y un mundo más amplio.
Ah, primavera sin frontera y sin final, sin frontera y sin final, como los sueños...
Una gota de miel caza más moscas que un galón de hiel.
Igual que el pensamiento vertical, el pensamiento lateral es un modo de usar la mente. Constituye un hábito y una actitud mental.
Yo creo que la gente debería ser capaz de jugar en todas las posiciones del campo. Por eso es tan importante que todos escuchen durante las conversaciones tácticas. El extremo izquierdo no puede dormirse cuando el entrenador habla sobre el lateral derecho.
No sé cuánto tiempo voy a estar en México, porque yo voy a donde el destino me lleve, pero aquí me han consentido bastante y además para mi fue un honor actuar al lado de Verónica Castro, quien me dio varios consejos que, estoy segura, me ayudarán a ser una mejor artista
Sé que va a llover. Las nubes han estado jugando todo el día con el azul estilo del cielo llevando de un lado a otro sus negros y pesados vestuarios, pero hasta ahora nada de lluvia ha caído.
Yo te amo, sí, te adoro, aunque mi labio mil y mil veces te llamó perjura, aunque la copa horrenda del agravio me brindó los placeres tu hermosura, te ama mi corazón.
Asomaba a sus ojos una lágrima, y a mi labio una frase de perdón, habló el orgullo y se enjugó su llanto, y la frase en mis labio expiró. Yo voy por un camino, ella por otro; pero al pensar en nuestro mutuo amor, yo digo aún: ¿por qué callé aquél día? Y ella dirá: ¿por qué no lloré yo?
Pequeña patria mía, dulce tormenta, un litoral de amor elevan mis pupilas y la garganta se me llena de silvestre alegría cuando digo patria, obrero, golondrina.
Una gota de miel caza más moscas que un galón de hiel.