Por mi parte, prefiero acariciar que apresar, tomar algunos desvíos agradables en mi camino que ir directamente hasta la meta, permanecer en el umbral de un rostro, de un ser, antes de acercarme, el pasar por simple antes que pareces estar informado de todo
La emoción de desnudar...Y descubrir, despacio, el juego. El rito de acariciar prendiendo fuego
Lo que sólo se debe a la violencia ¿puede acaso halagar el amor propio?
Un periódico no está hecho ya para ilustrar, sino para halagar las opiniones. Por ello, dentro de un tiempo, todos los periódicos serán viles, hipócritas, infames, mentirosos, asesinos; mataran las ideas, las filosofías y a los hombres, y florecerán por eso mismo.
No debemos consentir que esta vasta y rica región sea convertida en una simple factoría extranjera (mensaje al Congreso el 1 de Junio de 1889).
Lo han alcanzado los buenos hijos de México, combatiendo solos, sin auxilio de nadie, sin recursos ni los elementos necesarios para la guerra. Han derramado su sangre con sublime patriotismo, arrastrando todos los sacrificios antes que consentir en la pérdida de la República y de la libertad
Ya hemos indicado, por otra parte, que el favorecer la irrupción de los maketos es fomentar la inmoralidad en nuestro país; porque si es cierto que las costumbres de nuestro pueblo han degenerado notablemente en ésta época, débese sin duda alguna a la espantosa invasión de los maketos, que traen consigo la blasfemia y la inmoralidad.
El mensaje profético de nuestro obispo mártir monseñor Óscar Arnulfo Romero, desde un claro apostolado, dijo que la iglesia tendría una opción preferencial por los pobres. Esa será la ruta de mi accionar, buscando siempre favorecer en forma preferencial a los pobres y excluidos
Hay que beneficiar tanto como se pueda a todo el mundo: a menudo podemos necesitar de entre nosotros al más inferior.
Hay que beneficiar como se pueda a todo el mundo: a menudo se puede necesitar a quien es menos que nosotros
Extraña amante, sólo me queda contemplar tu rostro (que es el mío) porque tú y yo somos un río que recorre un páramo incesante, circular e infinito: un solo grito.
¿Cuantas veces más podrás contemplar la salida de la luna llena? Quizás 20, y sin embargo te parece ilimitado...