¿Debo esconderme ante ti de mi admiración sucesiva por las religiones diversas de los países que he recorrido? Sí, me he sentido pagano en Grecia, musulmán en Egipto, panteísta en medio de los drusos y devoto sobre los mares de los astros-dioses de la Caldea; pero en Constantinopla comprendí la grandeza de esa tolerancia universal que ejercen hoy los turcos.
Me pregunto, si Francia quiere realmente crear un Estado musulmán en Europa, ¿por qué no darles la posibilidad de hacerlo en París o en Gran Bretaña?
El reto al que nos enfrentamos es cómo integrar el mundo musulmán en la economía global. Asia se ha convertido en parte de ella, pero no así África o el Oriente Medio.
Es muy interesante ver que mucha gente en el mundo islámico reclama que el Papa pida perdón, pero no se oye a ningún musulmán que me pida perdón por conquistar España y estar allí ocho siglos.