En los de la alcoba: a cada uno una punzada en el coxis y vehemente deseo de mirarse el coxis, de lamerse el coxis. Una contorsión del cuello y el seguir vertiginoso de la cabeza a la curva del cuerpo, sobre manos y pies, en movimiento centrípeto, mientras los vestidos se esfumaban y una curiosa prolongación, arqueada y móvil, les nacía del coxis.
¡Oh que aprisa piensa un vehemente deseo que no hay más que lo que piensa!
Ámese al hombre entusiasta y desinteresado.
El entusiasta ve sólo el pago inicial.
Si se coloca el centro de gravedad de la vida en el más allá, se ha arrebatado el centro de gravedad de la vida en general.
El arte es un instante arrebatado a la eternidad.
Y he de aprender aún a acercarme a ti con mayor modestia; demasiado impetuoso va aún hacia ti mi corazón.
Estos minutos fueron el comienzo de un estado de ensueño muy extraño y ferviente, de un sentimiento tan impetuoso y exaltado que apenas le corresponde el término grave y noble de amor. Era ese amor, de fidelidad canina y desprovista de deseos, que los seres humanos generalmente no experimentan en la flor de su vida, que sólo sienten las personas muy jóvenes o muy ancianas.
Tierno como un suspiro, atento como un escultor, apasionado como el fuego, tu amor, mi amor.
El odio apasionado puede dar significado y propósito a una vida vacía.
Sofía.- Bien sabemos por experiencia que el mundo es justamente como un corcel brioso que se da perfecta cuenta de cuando lo monta alguien que no lo puede manejar con firmeza y entonces lo desdeña y trata de quitárselo de encima y una vez que lo ha tirado a tierra se pone a pegarle coces.
América. ¿Estabas allí mi América? Gorda divina. Americano soy del sur, brioso y puro.
Nada hay que mate tanto las ambiciones de una persona como las críticas de sus superiores. Yo jamás critico a nadie. Creo que se debe dar a una persona un incentivo para que trabaje. Por eso siempre estoy deseoso de ensalzar, pero soy remiso para encontrar defectos. Si algo me gusta, soy caluroso en mi aprobación y generoso en mis elogios.
Elogie el más pequeño progreso y cada progreso. Se caluroso en tu aprobación y generoso en tus elogios.
Aquellos días de los primeros combates de ajedrez, el tablero me seducía como quizá no me haya vuelto a seducir posteriormente. Es raro el ajedrecista principiante que no haya vivido un periodo así de atracción pasional por el tablero.
La capacidad humana de amar es muy variada. Pero el amor pasional es muy sexual, aunque no lo sea abiertamente. Creo que el amor se ha de basar en la confianza y la verdad, es una promesa de establecer algo, de ir adelante; eso me interesa más. Si la relación es infeliz, familias que no funcionan, amores que no van, no sé. La vida es tan compleja.
El único propósito del castigo es la prevención del mal; nunca debe ser impulsivo el bien.
Parece ser que el inventor de la cornamusa se inspiró ante la visión de un hombre que llevaba bajo el brazo un cerdo furibundo y asmático. Desgraciadamente el sonido creado por el hombre nunca ha obtenido la pureza del sonido obtenido por el animal
Mi corazón único y noble tiene sus testigos en todos los países del amor que a tientas despertarán; y cuando el sueño ciego caiga sobre los sentidos en acecho será sensual el corazón aunque haya cinco ojos que se quiebren.
Me encanta vestirme de jeans y ropa deportiva. Pero cuando subo al escenario, prefiero un look más formal prque mi música es profunda, sensual y seductora.
La esencia de las técnicas del karate es el kime. Kime significa un ataque explosivo contra el blanco, usando la técnica apropiada y la máxima potencia en el tiempo más corto posible.
Corren malos tiempos para la industria de la música, pero son unos tiempos espléndidos para los músicos en general. Vivimos en un momento explosivo desde el punto de vista creativo. Internet ha sido un instrumento liberador para la música y para todas las artes en general: es lo más parecido a la aldea global de la que tanto hablábamos en los años 60.
Que seas libre de tomar un camino cuyo fin no siento necesidad de conocer, ni la ansiedad febril de estar segura de que vas adonde yo hubiera querido que fueras.