Vi el ángel en el mármol y tallé hasta que lo puse en libertad.
Con esos labios de rosa, con ese talle de liana ¿Adónde vas tan hermosa que pareces una diosa?
En contra tuya volaré con mi cuerpo invencible e inamovible, ¡oh muerte!
En toda poesía el vestido constituye la mitad del cuerpo y, en algunas, como sucede en la lírica, el vestido es todo.