Tengo la mala costumbre, y lo he comprobado con el asunto de las obras, y decir lo que pienso. Yo sé que Javi Martínez y Llorente son más importantes que yo para el Athletic. En respuesta a lo que usted me dice, yo consulté con ellos si ese obstáculo era cierto y también estuve dispuesto a actuar en consecuencia. Si ellos me hubieran dicho que era un obstáculo, hubiera sabido que hacer. Yo soy muy individualista, muy personalista, sino no sería entrenador, pero también soy respetuoso del destino del proyecto que me toca encabezar.
Todo ya se ha dicho una vez; pero como nadie escucha, hay que decirlo de nuevo.
La comunidad se embrutece infinitamente más por el uso habitual del castigo que por la ocurrencia ocasional del delito.
El hombre vive en un mundo en el que cada ocurrencia está cargada con ecos y reminiscencias de lo que ha ocurrido antes. cada acontecimiento es un recordatorio.
Yo Don José I por la gracia de Dios, Inca, Rey del Perú. Por cuanto es acordado en mi Consejo por junta prolija por repetidas ocasiones, ya pública, que los Reyes de Castilla me han tenido usurpada la corona y dominio de mis gentes, cerca de tres siglos
Si el amor y el deber se encuentran, empieza el estado de gracia y se llega a una felicidad que es muy difícil imaginar.
El amor es de la misma esencia que el alma humana. Como ella, es una chispa incorruptible, indivisible e inmortal. Es un fuego que llevamos dentro y que nada puede sofocar ni apagar
Conserva por siempre esa chispa para que ilumine por siempre tu ser, nunca ceses de buscar y siempre podrás encontrar.
En las federaciones de la amistad suele haber un pacto tácito: el de la igualdad de ingenio y de fortuna. El que brilla más, el que sube más, está fuera del pacto; se le declara la guerra.
No tiene, pues, Amor ni tu belleza o dureza o fortuna o gran desvío la culpa de mi mal, destino o suerte; si en tu corazón muerte y piedad llevas al tiempo, el bajo ingenio mío no sabe, ardiendo, sino sacar de ahí muerte
Una dificultad deja de serlo tan pronto como sonrías ante ella y la afrontes.
Lagrange, en uno de los últimos años de su vida, pensó que había superado la dificultad (del axioma de las paralelas). Se retiró para escribir un documento, que se llevó con él al Instituto, y comenzó a leerlo. Pero algo en el primer párrafo le hizo ver que no había observado un detalle, y murmuró:. Il faut que j'y songe encore, y se guardó el papel en el bolsillo
La ciencia debe siempre explicar la vaguedad y complejidad mediante ideas más claras y más sencillas.
Las necesidades y la complejidad de la vida moderna plantean a este fenómeno del intercambio de informaciones demandas más intensas que en cualquier otra época; la prensa, los museos, los laboratorios científicos, las universidades, las bibliotecas y los libros de texto han de satisfacerlas o fracasarán en sus propósitos.
El verdadero precio de todo, lo que todo realmente le cuesta al hombre que quiere adquirirlo, es el esfuerzo y la complicación de adquirirlo.
He visto también la imprescindible complicación amorosa de un tercero; pero no estando mi espíritu apto para la intriga, me imagino este principio de amor un final de film que prolongará en los buenos espíritus la idea de la felicidad.
Los goles valen todos iguales, si son de rebote no hay drama. Obvio que un gol lindo deja otro sabor, pero para el resultado no importan las formas
Cuando amamos, el amor es demasiado grande para caber entero en nosotros; irradia hacia la persona amada, encuentra en ella una superficie que lo detiene, lo obliga a regresar hacia su punto de partida y este rebote de nuestro propio cariño es lo que llamamos los sentimientos del otro y que nos fascina mas que en el viaje de ida, porque no reconocemos que procede de nosotros.
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe cuando me siento triste, y te siento lejana...
Los ojos se le habían transformado en huevos de cristal inestable que vibraban con una frecuencia de algo que llamaban lluvia y un ruido de trenes, haciendo brotar de golpe y entre zumbidos un bosque de espinas de cristal, finas como cabellos.
En la selección yo juego por amor a la camiseta y no por el dinero. Amo esta camiseta, a mi país y a mi gente. Me importa un huevo la plata, porque la gano en Europa.
El futbol americano es un juego espartano que exige cualidades de sacrificio y esfuerzo. Es un juego también de encuentros violentos y por ese violento contacto, requiere una disciplina personal que poco se encuentra en otras situaciones en este mundo moderno