Yo soy de naturaleza conservadora, he conservado una mujer durante 40 años. Vivo en una casa del siglo XV que he restaurado. He plantado más de 500 árboles. Y me dedico a un oficio milenario. ¿Cómo no voy a ser conservador? El problema es que los que se llaman conservadores son unos depredadores. No es mi caso.
Nuestro oficio no es nuestro destino.
¿Dónde imaginan a Evita, pidiendo no volver al pasado o al lado de las Madres y las Abuelas de plaza de Mayo?
He escrito sobre los niños, sobre mi país, sobre el continente, sobre los latinos, los viejos, la naturaleza, el maltrato de género. Le escribí hasta a una plaza y es una de las canciones que más orgullo me da. Todo que lo me rodea puede ser una canción. Ahora, cuándo la vas a escribir, no se sabe. Depende de lo que te va pasando en cada momento de tu vida. Las ideas están ahí y un día, afloran.
No estoy aquí para que me quieran y me admiren, sino para obrar yo y querer yo. No es obligación de la sociedad ayudarme a mí, soy yo el que tengo la obligación de cuidar al mundo, al ser humano.
En este preciso momento te hallas en este mundo en forma de persona y tal como viene en el programa tu obligación al día de hoy consiste en no poner cara de mosquito para no dar pistas al enemigo.
El hombre debe poner fin a atribuir sus problemas al entorno, y aprender de nuevo a ejercer su voluntad, su responsabilidad personal en el ámbito de la fe y la moral.
Sólo un doble procedimiento podía conducir a modificar la situación (de pobreza) existente: establecer mejores condiciones para nuestro desarrollo a base de un profundo sentimiento de responsabilidad social aparejado con la férrea decisión de anular a los depravados incorregibles
Tengo un compromiso histórico con Víctor Raúl Haya de la Torre. Ya no les fallaré.
El compromiso de cumplir algún mandamiento sería un interesante programa electoral.
Hay que acostumbrar a la gente a vivir de forma más austera, a no derrochar. Hay mucho derroche de energía, no hace falta que cada familia de clase media tenga dos automóviles, lo que hace falta es cambiar el sistema de transportes, mejorar el transporte público, para que la gente no utilice el coche. Lo que hace falta cambiar es el modo de vida, ya que consumo no es sinónimo de felicidad.
Estos barrotes y estas paredes están aquí para algo insistió Crake. No es para que nosotros no entremos, sino para que ellos no salgan. A la humanidad le hacen falta barreras en las dos direcciones.
Palabras de amable reconvención no pueden menos de agradar al que escucha. Pero la meditación sobre ellas es lo que verdaderamente importa.
Si yo expongo mi vulnerabilidad, a partir de ese momento no solo estoy libre de cualquier reproche o recriminación por su parte hacia mi carencia o defecto, sino que, además, soy percibido como un hombre valiente y congruente sin el peso de tener que ocultar algo incómodo.
La acusación a Camps es una verdadera gilipollez y además la ha hecho un tipo que pasaba por allí, que dice que le ha llevado unos trajes, y que está condenado por otros delitos similares y no tiene ninguna credibilidad.
¿Cómo se atreve usted a hacer esa acusación tan grave sin pruebas, cómo se atreve a decir que yo he dado la cinta, que hablar en el Parlamento es una filtración? ¿Pero qué respeto tiene usted a la filtraciónes?, ¿qué respeto eh al Parlamento
Cuando leo, acomodo: no sólo acomodo el cristalino de mis ojos sino también el de mi intelecto, para captar el buen nivel de significación (el que me conviene a mí).
El camino estaba congelado. La aldea estaba en silencio, inmóvil bajo el cielo estrellado. Komako alzó los faldones de su kimono y los acomodó en el obi. La luna parecía cortada a cuchillo contra el hielo espectralmente azul.
Martínez de Hoz modificó la Ley de Arrendamientos y aparcerías rurales cuando estuvo al frente del ministerio de Economía (1976/80). Permitió el surgimiento de formas de explotación especulativa, fondos de siembra que hoy se dedican a cultivar maíz, soja y mañana a cualquier otra actividad.
Hay que suponer que Gil Robles no estará en el ministerio de la Guerra precisamente para democratizar el ejército sino para preparar el golpe militar que entronice la dictadura terrorista y sangrienta del fascismo.
Lo que denunciamos es que sean utilizadas desde fuera y desde dentro, las fuerzas armadas, para cumplir una función desestabilizadora, anti democrática y de iniciación, contra el derecho político que tenemos todos los Colombianos de expresar nuestra opinión
La función del arte es luchar contra la obligación.
Algunos políticos sostienen que la única manera de hacer seguro a un revolucionario es darle un escaño en el parlamento.
Tenía en mente postular a algún cargo público, porque quiero cambiar muchas cosas en mi país, pero me he dado cuenta que para ello no es necesario ocupar un escaño o un nombre en la política, sino lo haré desde mi lugar de trabajo y con las actividades que realizo
Cuando el reino es administrado con justicia y equidad, bastará su palabra para que le sea conferida la dignidad que merece; cuando el reino sea mal gobernado, y se produzca disturbios y sediciones, bastará su silencio para salvar su persona.
Un cristiano no es un hombre porque no respeta la dignidad humana en sí mismo, y por lo tanto no puede respetar al otro. [...] Un cristiano no tiene derecho a llamarse hombre, porque el hombre no es realmente tal más que cuando respeta y cuando ama la humanidad y la libertad de todo el mundo, y cuando su libertad y su humanidad son respetadas, amadas, suscitadas y creadas por todo el mundo.
La vida no debe ser una novela que se nos impone, sino una novela que inventamos
Una política independiente y socialista no es posible cuando se debe a la banca, en un sistema de bancocracia en que todo lo absorbe, todo lo domina, todo lo impone. No hay independencia política cuando se depende respecto al que tiene el dogal al cuello: como se te ocurra llevar tu ideario con un mínimo de rigor, acaban contigo en una mañana
Del mismo modo que se custodia un pueblo fronterizo, guárdate a ti mismo, por dentro y por fuera. No dejes de vigilar ni un momento, si no quieres que la oscuridad te venza
No renuncio a ninguno de mis derechos, porque más que míos son depósito acumulado por la Historia, de cuya custodia ha de pedirme un día cuenta rigurosa.Espero que no habré de volver, pues ello sólo significaría que el pueblo español no es próspero ni feliz.
Durante mis años formativos en el colchón, me entregué a profundas cavilaciones sobre el problema del insomnio. Al comprender que pronto no quedarían ovejas que contar para todos, intento el experimento de contar porciones de oveja en lugar del animal entero.
Las palabras son la moneda que corrientemente se acepta en lugar de las ideas, como las monedas se aceptan en función de los valores