El que manda, una vez que toma las decisiones, cuando las decisiones no producen el efecto deseado, no puedo decir: ‘esto no pasó porque vos que dijiste que ibas a hacer tal cosa no las hiciste’. De eso se trata mandar, de hacerse cargo de las cosas que uno tomó como su propia responsabilidad.
Sin rastros de ese gusto literario que atiende menos al asunto que a los medios, sus predilecciones se orientaban hacia aquellos libros hacia los que cualquier mente sana y superior, ocupada en algún cargo activo y de autoridad en el mundo, tiende naturalmente a inclinarse: libros que trataban de hombres y hechos reales, cualquiera fuese la época.