Hubo un par de profesores que me prestaron atención, que me animaron a dibujar o a pintar, a expresarme. Pero la mayor parte del tiempo se empeñaban en que fuera un jodido dentista o un maestro. Luego, los fans se empeñaron en que fuera un jodido beatle o un Elgenlbert Humperdinck y los críticos se empeñaron en que fuera Paul McCartney.
Lo que pasa es que mientras algunos estaban leyendo la revista Economist (sic) o a Paul Krugman, otros estábamos discutiendo con los hospitales colombianos, con las EPS sus problemas