De cada lugar que visitaba yo aprendía: la sardana de Cataluña, el baile charro de Salamanca, el flamenco de Andalucía... esa es la cultura de un pueblo, un rito, una vida, una historia que necesitaba aprender
El lenguaje artificioso y la conducta aduladora rara vez acompañan a la virtud.
Como el almendro florido has de ser con los rigores, si un rudo golpe recibes suelta una lluvia de flores.
Y si fuera pintor, ¡con qué cuidado, con mi pincel, por el amor guiado, diluiría en la cándida vitela de un abanico tu sutil figura, entre el rosa fragante y la frescura de un florido paisaje de acuarela!
El dolor es más llamativo que la felicidad