La extraña belleza de la música Africana radica en que es capaz de levantar el ánimo aunque cuente una historia triste. Se puede ser pobre, vivir en una inmunda choza y haber perdido el trabajo, pero la música le da a uno esperanza.
Yo no estoy muy de acuerdo con aquella estrofa del himno nacional que dice...Y el pobre en su choza libertad pidió por que lo racional
Soy crítico meteorológico, señor. La tormenta de anoche. Floja iluminación de los relámpagos, yuvia repetida, escenografía pobre y pésimo sonido de los truenos en otro fiasco de esta puesta en escena de Tata Dios. Una típica propuesta de verano, liviana, pasatista, para un público poco exigente.
El fracaso del Paraíso Socialista en la Tierra no significa que el socialismo no sea posible sino que lo imposible es el Paraíso en la Tierra. Eso queda demostrado con el fracaso del Paraíso Anti-socialista, que no sólo es posible sino que, además, está de moda.
Los cánones de la narrativa en cualquier medio no son completamente diferentes y el fracaso de las películas flojas recae a menudo en la exageración y en la intrusión de injustificadas materias poco conectadas con el corazón del asunto original.
La cabaña donde te despojabas de tu traje antes del baño se cambió para siempre en un cristal abstracto. Y en él está la oscura miel de la tarde, junto al balcón, y las pequeñas lechuzas, graciosas, y el olor de los arneses.
Creo que escribiré una novela policiaca a la inglesa, sobre el portero Jones y dos hermanas ancianas en esa cabaña de techo a dos aguas, algo que tenga latín y música y muebles de época y un caballero auténtico; uno de esos libros en los que todos salen a dar largas caminatas.
Aquí estás, ombú gigante a la orilla del camino, indicando al peregrino no siga más adelante en la llanura sin fin. (...) Ese destino te espera, árbol, cuya vista asombra, que al caminante das sombra sin dar al rancho madera, ni al fuego una astilla dar; recorrerás el desierto cual mensajero de vida, y, tu misión concluida, caerás cual cadáver yerto bajo el pino secular.
Me voy al rancho San Cristóbal a montar a Dos de julio (su caballo), a darle besos a Marta ¿ahhh verdad?...