Hemos aprendido a volar como los pájaros y a nadar como los peces, pero no hemos parendido el sencillo arte de vivir juntos como hermanos.
No, es que yo no quiero más nadar en piletas. Quiero vivir aquí, más quiero cambiar, cambiar para sentirme vivo y te daré una flor antes que un decadrón... ¡Oh! Mi amor, estoy tranquilo pero herido.