Todo lo que veo es deseo venganza y trampa en la nación donde acampa la corrupción y el hampa, una estampa de desidia de conformismo y envidia la tibia fragilidad con la que lidian mis familias.
-Ustedes son ochenta en el vagón agregó el oficial alemán-. Si falta alguno, todos serán fusilados como perros...Se fueron. Las puertas volvieron a cerrarse. Habíamos caído en la trampa hasta el cuello. Las puertas estaban clavadas, el camino de retorno definitivamente cortado. El mundo era un vagón herméticamente cerrado.
El hombre, a quien el hambre de la rapiña acucia, de ingénita malicia y natural astucia, formó la inteligencia y acaparó la tierra. ¡Y aún la verdad proclama! ¡Supremo ardid de guerra!
Los políticos se defenderán astuta y eficazmente, porque no usarán el ataque de los galos, que se desnudaban el pecho, sino la emboscada de los pabellones negros que abren su agujero en la tierra, se ocultan, y el instante menos pensado descargan el rifle a la espalda del enemigo.
Una emboscada si es descubierta y propiamente contrarrestada, pagará y con intereses el mal pretendido.
El amor es una treta de la naturaleza.
El matrimonio es una celada que nos tiende la naturaleza
La envidia es proteiforme. Sus manifestaciones más comunes son la crítica amarga, la sátira, la diatriba, la injuria, la calumnia, la insinuación pérfida, la compasión fingida, pero su forma más peligrosa es la adulación servil
Los pueblos igualitarios sienten repugnancia y temor ante la más ligera insinuación de ser tratados con generosidad o de que una persona piense que es mejor que otra.
Te curaste con olvido y yo he seguido queriéndote con mi equívoco amor, firme en mi error.
Me gusta pensar que cuando me equivoco no soy completamente yo, si no mas bien ese animal no pensante que hay en mi. Asi se puede ser mas permisivo con uno mismo
En realidad no soy tanto un banquero como un estudioso de la malevolencia cósmica.
Yo no estoy para bajarle línea a los chicos, nosotros hacemos canciones y la banda es de ellos, Yo estoy más para escucharlos. Quizá esto que esta pasando es un acto de rebeldía que todos tendríamos que escuchar. Yo no creo en la malevolencia de esos corazones de 12 años, de 13, de 14 años. No creo que esos chicos sean malos...