El poder arbitrario constituye una tentación natural para un príncipe, como el vino o las mujeres para un hombre joven, o el soborno para un juez, o la avaricia para el viejo, o la vanidad para la mujer.
Como dijo un juez a otro: sé justo, y si no puedes ser justo, sé arbitrario
Yo fui responsable de no haber aportado. Cuando hablo de esa vanidad que nos ocupa a todos tras el éxito, también me incluyo porque yo hice un uso indebido de la verdad, un uso exagerado de la verdad. Y tan severa fue que habrá tenido que ver con esa soberbia que nos invade a todos cuando creemos que tenemos que presentar nuestros derechos con contundencia.
Lo que el mundo llama genio es el estado de enfermedad mental que nace del predominio indebido de algunas de las facultades. Las obras de tales genios no son nunca sanas en sí mismas y reflejan siempre la demencia mental general.
Un éxito inmerecido semeja una medalla encontrada.
La ingratitud es el precio del favor inmerecido
Hay algunos chilenos que quisieran que en sus casas les instalaran por lo menos tres cañerías: una de agua fría, otra de agua caliente y una tercera de tinto. Y eso es inaceptable y contra ello debemos combatir
Esperar lo inesperado. Aceptar lo inaceptable