Una lengua afilada es la única herramienta que se aguza con el constante uso.
Era fácil compartir cuando había comida suficiente, o apenas la suficiente, para seguir viviendo. ¿Pero cuando no la había? Entonces entraba en juego la fuerza; la fuerza se convertía en derecho; en poder, y la herramienta del poder era la violencia, y su aliado más devoto, el ojo que no quiere ver.
Mi cuerpo es, de cierto modo, un diario. Como sucedía con los marineros donde cada tatuaje significaba algo, un período especial de tu vida que dejas marcado en tu piel, ya sea con un cuchillo o con un tatuador profesional
Ella lidiaba con los problemas morales como lidia el cuchillo con la carne: y en este caso ya se había decidido.