En todos los espejos de los hoteles estaba ella con cabellos rubios, en desorden y traje amarillo y arrugado... Se tiró sobre la cama y observó sus pies dorados por el sol. Sus sandalias estaban muy gastadas.
¿Qué estás haciendo tú? ¿Qué estoy haciendo yo? Subastando en el mercado, besos tan improvisados, con despecho al portador ¿Qué estás haciendo tú? ¿Qué estoy haciendo yo? Malgastando en cualquier cama lo que se nos dé la gana, para vengarnos de los dos