Después de todo, ironizar es ausentarse.
Uno se reprocha muchas cosas y cree que la libertad está en malgastar la vida y maltratar el cuerpo, y no se da cuenta que es la manera de castigarse porque está inconforme con lo que hace.
Es empresa vana tratar de ridiculizar a un necio rico: las carcajadas están de su parte.
He aprendido a nunca ridiculizar la opinión de cualquier hombre, por extraña que pueda parecer.
Para el orgullo constituye una especie de placer el burlarse de los defectos que no se tienen y ese tipo de satisfacciones resultan tan gratas al hombre y especialmente a los imbéciles, que es muy raro ver que renuncien a él.
Torear es desengañar al toro, no engañarlo. Burlarlo, que no es burlarse de él
El sentido del humor consiste en saber reírse de las propias desgracias.
Cuando uno es incapaz de reirse de si mismo, ha llegado el momento de que los otros se rían de él.