En el espejo del mundo, no me veo muy claro. Dios desafina la orquesta y yo intento sonar...Con ese dedo que acusa, yo tendré cuidado. Amo al lector que entre líneas espía al juglar
El primer álbum fue un 99 por ciento duro para demostrar que era el mejor rimador en el mundo.
¿Qué sería un escritor sin esa traba que le obliga a sutiles vueltas y revueltas para decir lo que no se puede decir? La técnica literaria sale ganando.
El escritor no saca nada de ella en definitiva: la lengua es para él más bien como una línea cuya transgresión quizá designe una sobrenaturaleza del lenguaje: es el área de una acción, la definición y la espera de un posible.
El literato de puerta cerrada no sabe nada de la vida. La política, el amor, el problema económico, el desastre cordial de la esperanza, la refriega directa del hombre con los hombres, el drama menudo e inmediato de las fuerzas y las direcciones contrarias de la realidad, nada de esto sacude personalmente al escritor de puertas cerradas.