Por supuesto, es muy importante estar sobrio cuando uno se examina. Muchas importantes carreras en la barrendería, la recolección de fruta y la interpretación subterranea de guitarra se han fundado en una falta de comprensión de este simple hecho.
No estoy sereno no ay razones para estarlo no estoy sobrio no ay razones para estarlo
La virtud es un libro austero y triunfante en que todo padre debe hacer deletrear a su hijo.
Nada detiene a una raza animada de ideas que no se doblan, y sostenida por el austero afán de guardarse idéntica a sí misma. Nada, ni el acero de las armas, ni el oro de las opulencias, salva a una raza que pierde el carácter.
Para escribir este libro he usado el lenguaje mesurado y sobrio del testigo, no el lamentoso lenguaje de la víctima ni el iracundo lenguaje del vengador: pensé que mi palabra resultaría tanto más creíble cuanto más objetiva y menos apasionada fuese; sólo así el testigo en un juicio cumple su función, que es la de preparar el terrero para el juez. Los jueces sois vosotros.
El carácter humano es como una balanza: en un platillo está la mesura, y en el otro la audacia. El mesurado tímido y el audaz indiscreto son balanzas con un brazo, trastos inútiles.
El Estado más violento será, pues aquel en que se niega a cada uno la libertad de decir y enseñar lo que piensa, y será, en cambio, moderado aquel en que se concede a todos esa misma libertad.
La política es un ejercicio moderado de la maldad, pero a la vez es imprescindible porque sin ella no hay organización social.
La próxima vez que te vea será en la iglesia. Se acabó para siempre el amor recatado que ni a ti ni a mí nos agrada. Adiós. Al amor de banca y al amor de sala. Adiós al pudor inmaculado. Ahora viviremos el amor a tambor batiente con muchas formas de besos y muchas formas dé agarre.
Las palabras nunca son claras cuando el concepto no lo es. La confusión de las palabras es siempre una confusión de los conceptos. No existe un buen significante cuando el significado continúa oscuro
Sueño un país que ignore el sufrimiento, en el cual nadie de soledad padezca y los corazones se atrevan a la esperanza sin que un manto oscuro sus deseos ennegrezca.
Los vicios que se manifiestan son los más ligeros: los peligrosos son aquellos que se esconden bajo la virtud.
¿Ve usted aquellos hombres que descargan carbón? Yo también lo hice. Yo también descargué carbón de los barcos anclados en La Boca. Mis hombros saben cómo los encorva aquella faena prolongada bajo un sol calcinante. Eso era trabajar para poder trabajar más; me empleaba como descargador una semana para poder pintar la semana subsiguiente.
Cada pequeño gesto por su cuenta no va a hacer una gran diferencia, pero son esos cambios chiquitos los que crearán una sociedad que elegirá a los políticos correctos, a quienes apoyarán cuando tomen las decisiones correctas.
Cuando muere es un día triste. De primavera, creo, de abril. La muerte llevaba ventaja sobre el final de su historia. En vida ya estaba acabado, era demasiado tarde para que muriera, era un hecho desde la muerte del pequeño hermano. Las palabras subyugantes: Todo está consumado
Es muy interesante observar aqui que la opinión popular está en lo justo cuando considera el sueño como predicción del porvenir. En realidad, es el porvenir lo que el sueño nos muestra, más no el porvenir real, sino el que nosotros deseamos.
Rechazo seguir las convenciones mecánicas de la literatura popular o llenar mis cuentos con personajes y situaciones comunes, pero insisto en la reproducción de impresiones y sentimientos verdaderos de la mejor manera que pueda lograrlo. El resultado puede ser pobre, pero prefiero seguir aspirando a una expresión literaria seria antes que aceptar los estándares artificiales del romance barato.
La nobleza del plebeyo consiste en no avergonzarse del nombre de su padre.
Janum, era famosa por su suelo fértil, su clima templado y su abundante población. No obstante, su destino estaba cruelmente marcado por desgracias y tristezas porque mientras los opulentos vivían entregados al placer, los campesinos se morían de hambre. A consecuencia de la depravación, sobrevinieron enfermedades y epidemias que hicieron estragos entre los más débiles.
El afán, aun de las cosas muy buenas, debe ser templado y reposado
Estamos sentados en silencio, dejando que el tiempo nos atraviese. A pesar del lugar, a pesar de lo desconocido que aguardamos, el tiempo es como un río de felicidad para mí.
¡Oh, Laura, Laura!.. ¡Traté de dejarte atrás, pero soy más fiel de lo que pensaba ser! Tiendo la mano hacia un cigarrillo, cruzo la calle, entro corriendo en un cine o un bar. Pido una copa, hablo con el desconocido más próximo - ¡Cualquier cosa capaz de apagar tus velas! - ¡Porque hoy el mundo está iluminado por el relámpago! Apaga de un soplo tus velas, Laura...
La nobleza del plebeyo consiste en no avergonzarse del nombre de su padre.