Para escribir este libro he usado el lenguaje mesurado y sobrio del testigo, no el lamentoso lenguaje de la víctima ni el iracundo lenguaje del vengador: pensé que mi palabra resultaría tanto más creíble cuanto más objetiva y menos apasionada fuese; sólo así el testigo en un juicio cumple su función, que es la de preparar el terrero para el juez. Los jueces sois vosotros.
El carácter humano es como una balanza: en un platillo está la mesura, y en el otro la audacia. El mesurado tímido y el audaz indiscreto son balanzas con un brazo, trastos inútiles.
El que es prudente es moderado; el que es moderado es constante; el que es constante es imperturbable; el que es imperturbable vive sin tristeza; el que vive in tristeza es feliz; luego el prudente es feliz.
Los libros, los pensamientos y el estilo moderado causan al espíritu el mismo buen efecto que un rostro tranquilo causa a nuestros ojos y a nuestros humores.
Lo que generalmente se llama realidad es considerado por la filosofía como cosa corrupta, que puede aparecer como real, pero que no es real en sí y por sí.
Siempre he considerado al PP como un partido progresista. El problema es que progresan hacia atrás.
Nunca he visto la más mínima prueba científica de las ideas religiosas del cielo y el infierno, de la vida futura de los individuos, o de un Dios personal. En lo que concierne a la religión actual, se trata de una maldita farsa... La religión es una tontería
Nunca he visto caras, porque he mirado a la gente en el ojo, sólo vi sus miradas.
Cada uno es muy libre de juzgar sus intereses como tenga por oportuno pero yo si fuera esa opositoria estaría más bien dando saltos de alegría porque le han restituido el temario con el que llevaba trabajando dos años, y no uno, con el que llevaba trabajando apenas unos dias y eso suponiendo que durante las vacaciones de navidad también hubiera estudiado
Ningún hombre debe casarse hasta haber estudiado anatomía y haber hecho la disección por lo menos de una mujer.
Yo a los poemas los espero. Y eso es para mí estar sentado en este escritorio. Escucho música, leo, hablo con la gente, pero este es mi lugar donde esperar a la poesía, para que cuando venga me encuentre atento
Argos es siempre atento a su semblante, lince penetrador de lo que piensa, cíñalo bronce o mírelo diamante, que en sus paladiones amor ciego, sin romper muros introduce fuego.