La felicidad, en el amor, es un estado anormal, capaz de dar inmediatamente al accidente en apariencia mas sencillo y que siempre puede suceder, una gravedad que nunca podría comportar por si mismo. Lo que nos hace tan felices es la presencia en el corazón de algo inestable, que nos las arreglamos para mantener perpetuamente y de lo que no nos damos cuenta mientras no esta desplazado.
Siempre he dicho que soy un hombre sencillo que escribe sencillamente
Entre cada punto del cuerpo social, entre un hombre y una mujer, en una familia, entre un maestro y su alumno, entre el que sabe y el que no sabe, pasan relaciones de poder que no son la proyección pura y simple del gran poder del soberano sobre los individuos; son más bien el suelo movedizo y concreto sobre el que ese poder se incardina, las condiciones de posibilidad de su funcionamiento.
Si fue la misma persona quien mató a las dos mujeres, estoy segura de que es un tipo organizado, que planea sus actos. Muchos criminales en serie engañan a la gente durante largo tiempo hasta que caen en manos de la justicia. Pero yo no soy psicóloga; es simple especulación.
¿La pobreza? La pobreza es el menor de los males, y son tan pocas las cosas que se necesitan para ser rico, que sólo es pobre el que quiere serlo.
La novela ha sido un gran instrumento para realizar cambios en la literatura en prosa. Desplazó el centro de la atención de la corte a la burguesía, luego al pobre y al labrador, y luego a la persona común sin tener en cuenta su posición.
La nobleza del plebeyo consiste en no avergonzarse del nombre de su padre.
El pobre todavía anda desamparado por el mundo. Busca la justicia, vota a las izquierdas, a las derechas, y no sabe dónde ponerse. En definitiva, vota a los políticos y en los políticos ya no se puede creer. Y eso revuelve las tripas de los pobres.
Qué desamparado se siente uno cuando tiene una taza llena de café en la mano y comienza a estornudar.
Son cómicas las lamentaciones del gringo industrial, ex proletario que viene a hacer la América.
El proletario se convierte en un simple apéndice de la máquina.
El príncipe puede matar un millar de dragones, pero no puede destruir castillos o destronar reyes. No va con su carácter. Es un hijo obediente que trata, ¡Ay de él!, de ser digno del hombre al que llama su padre.
El verdadero carácter de un patriota consiste en ser obediente a las leyes de su país y miembro útil de la sociedad a la que pertenece
El poeta debe escuchar con respeto la crítica ajena, porque el libro lanzado a la publicidad ya no le pertenece. Él lo entregó al juicio de los hombres, sin que nadie le obligase a ello. Asístele, sin embargo, el derecho de no ser demasiado dócil a admoniciones y consejos, y le conviene, sobre todo, desconfiar aún de sus propias definiciones.
El mar, por su naturaleza, estaría tranquilo y quieto si los vientos no lo revolvieran y turbaran. De la misma manera el pueblo estaría quieto y sería dócil si oradores y sediciosos no lo removiesen y agitasen.
Un corazón herido cae sumiso sobre una flor más bella que el paraíso, las nupcias de dos bocas, toda una vida que la llama invisible muere encendida.
Pasó un ministro del emperador y le dijo a Diógenes: ¡Ay, Diógenes! Si aprendieras a ser más sumiso y a adular más al emperador, no tendrías que comer tantas lentejas. Diógenes contestó: Si tú aprendieras a comer lentejas no tendrías que ser sumiso y adular tanto al emperador
La peor desdicha del trabajador es que el azar le depare el estar subordinado a un mal jefe.
La crítica del jefe por el subordinado debe ser un accidente, no un hábito
Yo soy un tipo sencillo, vos ves ahora cómo vivo, me gusta vivir así, me gusta tratar bien a la gente. Y no tolero trabajar con gente mala, pesada, o viva. Si hay un plomo que se hace el vivo o que afana, que no trabaja bien y no es respetuoso a la gente, yo lo voy a retar.
¿Qué quiere decir un fujimorazo a la colombiana? Muy sencillo: hacer algo parecido a lo que hizo Fujimori para pacificar su país, sin romper el Estado de Derecho. (...) El presidente Samper responde que él no tiene esa solución en mente porque es respetuoso de la Constitución. Nadie sugirió irrespetar la Carta, y mucho menos que fuera nuestro Alan García quien liderara ese proceso.
Pero / lo serio que en verdad / el comandante Guevara entró a la muerte / y allá andará según se dice / bello / con piedras bajo el brazo / soy de un país donde ahora / Guevara ha de morir otras muertes / cada cual resolverá su muerte ahora / el que se alegró ya es polvo miserable / el que lloró que reflexione / el que olvidó que olvide, o que recuerde.
El intelectual pedante oculta su ignorancia bajo la pretenciosidad.
Y el público creerá en los sueños del teatro, si los acepta realmente como sueños y no como copia servil de la realidad, si le permiten liberar en él mismo la libertad mágica del sueño, que sólo puede reconocer impregnada de crueldad y terror.
El ciudadano ha de ser ciudadano rebelde y crítico, no puede ser un ciudadano sumiso ni servil
Y es que después del amigo íntimo, el perfecto desconocido es el confidente ideal.
El amor, después de todo, no es sino una curiosidad superior, un apetito de lo desconocido que te empuja a la tormenta, a pecho abierto y con la cabeza adelante.
Los cordero van al matadero. No se dicen nada ni esperan nada. Pero al menos no votan por el matarife que los sacrificará ni por el burgués que se los comerá. Más bestia que las bestias, más cordero que los cordero, el elector designa a su matarife y elige a su burgués. Ha hecho revoluciones para conquistar ese derecho
La cena era picadillo de cordero y pan con mantequilla; como podrán imaginar, con el hambre que tenía enseguida di buena cuenta del refrigerio. Mientras comía, se oyeron las lentas campanadas del reloj que yo había oído antes, dando las nueve y media.