El jefe maneja a la gente; el líder la prepara. El jefe masifica a las personas, las convierte en número y en fichas deshumaniza súbdito por súbdito hasta quedarse con un rebaño sin rostro ni iniciativa. El líder conoce a cada uno de sus colaboradores, los trata como personas, no los usa como cosas.
El deber de cada súbdito pertenece al rey, menos su conciencia.
Ramón ya estaba perdido para la causa de la renovación desde un orden y sorprendía que militares de prestigio como Queipo de llano secundaran sus veleidades republicanas, a sus años, con la misma ligereza que utilizaría para hacerse filocomunista un 'señorito aviador' como Hidalgo de Cisneros.
El progreso, como ocurre desde hace más de dos siglos, es irregular. No siempre es una línea recta. No siempre es un camino llano
El vizcaíno es emprendedor ; el español nada emprende, a nada se atreve, para nada vale (examinad el estado de sus colonias). El vizcaíno no vale para servir, ha nacido para ser señor; el español no ha nacido para más que para ser vasallo y siervo. El vizcaíno degenera en carácter si roza con el extraño; el español necesita de cuando en cuando una invasión extranjera que le civilice.
Mientras fueres solamente temido, tantos enemigos como súbditos tendrás; si amado, ninguna necesidad tienes de guarda, pues cada vasallo te será un alabardero.
La verdad no pertenece al orden del poder y en cambio posee un parentesco originario con la libertad: otros tantos temas tradicionales en la filosofía, a los que una historia política de la verdad debería dar vuelta mostrando que la verdad no es libre por naturaleza, ni siervo el error, sino que su producción está toda entera atravesada por relaciones de poder. La confesión es un ejemplo.
El pobre no es libre; en todas partes es un siervo
Porque he dicho una y mil veces que no vamos a buscar acuerdos con un Partido popular que lo único que sabe hacer en Euskadi es antinacionalismo y antisocialismo.
Llevo una carrera rara, ya que es poco habitual que una persona se mueva en tres direcciones que parecen opuestas: música popular afro-cubana, cine y política
El poder es siempre arrogante, dogmático y exclusivista, mientras que el amor es humilde y omnicomprensivo. El poder representa la destrucción, incluso la autodestrucción, del todo contraria a la creatividad del amor. El amor muere y vive de nuevo, mientras que el poder mata y es matado.
Uno debe ser tan humilde como el polvo para poder descubrir la verdad.
Un pueblo desprovisto de Estado busca salvación en los símbolos.
La amistad es tan hermosa como el amor; es el amor mismo, desprovisto de las encantadoras volubilidades de la mujer.
Canto, pues a tocar este otro punto; y con ritmo más llano todavía: que nos incumbe a todos este asunto.
Parece que el lugar insidioso fue de Natura para engaños hecho, ciego, inútil, oculto y temeroso, sólo para asechanzas de provecho, a un lado el monte es áspero y fragoso, y entre sus peñas va un camino estrecho, debajo un campo llano y apacible a las faldas se ve del monte horrible.
El populacho puede silbarme, pero cuando voy a mi casa y pienso en mi dinero me aplaudo a mí mismo.
Ya sé que no somos ni podemos ser iguales, pero opino que quien juzga imprescindible distanciarse del así llamado populacho para mantener su respeto, es tan reprobable como el cobarde que se esconde del enemigo por temor a sucumbir.
El periodo durante el que cualquier pueblo alcanza la cima del arte, es precisamente aquél en que parece firmar la sentencia de su propia ruina.
Un pueblo no sólo ha de saber vencer, sino también ser vencido. Manifiesta cierta pobreza de espíritu no estar dispuesto a ver en la derrota una de las caras que puede tomar la vida.
Probablemente no haya habido ningún otro periodo en la historia, en este o en cualquier otro país, en el que el hombre de a pie haya experimentado una mejora tan grande de su nivel de vida como en el periodo transcurrido entre la guerra civil y la Primera Guerra Mundial, cuando más fuerte era el individualismo desenfrenado.
Hoy gritan las aguas, los bosques, los animales, es toda la Tierra la que grita. Dentro de la opción por los pobre y contra la pobreza debe ser incluida la Tierra y todos los ecosistemas. La Tierra es el gran pobre que debe ser liberado junto a sus hijos e hijas condenados.
Ese ingenio que tienen esas gentes, que se ve por ejemplo en los narcos, si se aplicara bien y a buenos fines, ¿Qué no serían capaces de conseguir? pobre gente, qué pena, por eso me da esa furia tan grande
La cima del éxtasis resplandece en un cuerpo desposeído y árido, pero liberado por su desafiante deseo de alegría.
Hazte a un lado, déjame en paz, pueblo sepultado, Vete. No he desposeído a nadie, no he usurpado el pan de nadie. Nadie murió en mi lugar. Nadie. Vuelve a tu niebla. No es mi culpa si yo vivo y respiro, Comer, beber, dormir y cambiarse de ropa
Son cómicas las lamentaciones del gringo industrial, ex proletario que viene a hacer la América.
El proletario se convierte en un simple apéndice de la máquina.
¡Todo el mar no bastó para dejar sin huella el breve trigo que dejó tu beso!
Una tumba basta para aquél a quien no bastó el mundo.
Para mí, escribir significa hacer un borrador tosco y pulirlo a lo largo de un período de tiempo considerable.
Tal vez acá y allá, algún tosco piloto cargado de años, metido en su rincón y del que nadie se preocupa, pueda hacer en secreto unos sondeos con una cuerda vieja y una plomada, y murmurar palabras de aviso que el capitán y los marineros no escuchen por estar demasiado ocupados.
La palabra más soez y la carta más grosera son mejores, son más educadas que el silencio.
Cuando el hombre rie, el bruto que lleva dentro huye.
Como el valor total de la producción se divide entre los capitalistas y los trabajadores o se paga en forma de impuestos, el valor del producto nacional bruto del lado de impuestos será igual a las ganancias brutas después del pago de impuestos, más los salarios y sueldos después de cubrir los impuestos, más todos los impuestos directos e indirectos.