Sofía.-..., los que son o se tienen por príncipes mayores, para mostrar con señales manifiestas esa su potestad y divina preeminencia sobre los demás, se ciñen la cabeza con la corona, la cual no es otra cosa que una figura de muchos cuernos que lo coronan en círculo, id est, le coronan la cabeza.
En mi cabeza tengo cuatro botoncitos. El botón de no escuchar, el de callarse la boca, el de desaparecer y el botón de ataque. Con eso resuelvo todas las situaciones.
El que mejor tiraba caños era el coco Rosl. Un día fui a su casa y me tiró un caño con una tortuga.
El del corpiño rojo va dando lecciones de moral y es la persona más amoral de España. Ese que cree que está casado con Cocó Chanel.
Mi Atenea cuéntale a mi azotea como lleva eso del crear, eso del cagar y el mear
¿Qué poco vale uno ya! Hasta las ratas se suben a ensuciar la azotea de los pensamientos. Esto es lo que hay de nuevo en mi vida: ratas. Ya tengo ratas, piojos, pulgas, chinches, sarna. Este rincón que tengo para vivir será muy pronto un parque zoológico, o mejor dicho, una casa de fieras...
Los republicanos desean que el Reich alemán tenga una sola testa coronada, igual que Nerón deseaba que la humanidad tuviese una sola cabeza: para poder decapitarla de un solo tajo.
La libertad de opinión, de reunión y de organización es esencial a la democracia, porque no implica ningún juicio del Estado acerca de las creencias morales o religiosas.
Para mi juicio el preocuparse y tener conciencia por los demás es la cualidad más alta de los seres humanos, es lo que nos distingue de los animales...
Dios creó al hombre superior a todo por lo noble y elevado de su entendimiento y el libre uso de su libertad.
El entendimiento agudo y sin grandeza, lo pincha todo, pero nada mueve.
Cuando veías el casco amarillo en tus espejos, sabías a que atenerte.
No me lo creo. Que al despegar tu puño de sus caras no sientas tú el dolor. Que al quitarte el casco no te ciegue la luz del Sol. Que al volver a tu casa te quede corazón suficiente, como para besar a tu mujer, como hacen las personas. Como si fueras de los nuestros.
María, pues, o sea, el amor de la gloria celestial, con una libra de nardo genuino, o sea, con la fe de los doce apóstoles, ungió la cabeza de la divinidad y los pies de la humanidad, reconociendo que Cristo es Dios y Hombre, que nació y sufrió la pasión.
Veo que algunos de mis amigos que han terminado el instituto no saben qué hacer con su vida, si trabajar o estudiar. Yo creo que una cosa que ayuda a vivir con más coraje es tener un objetivo. De cualquier tipo, tanto deportivo como laboral. Pero tío, si tienes en la cabeza un objetivo, cualquier cosa que tienes que alcanzar, creo que eso te ayuda a ir hacia adelante sin miedo.
Propongamos sin miedo una gran asamblea donde allí se proclame que la gente se ame contra viento y marea, desterrar la codicia, tirar la injusticia desde una azotea y colgar un letrero que diga te quiero y todos lo vean.
¿Qué poco vale uno ya! Hasta las ratas se suben a ensuciar la azotea de los pensamientos. Esto es lo que hay de nuevo en mi vida: ratas. Ya tengo ratas, piojos, pulgas, chinches, sarna. Este rincón que tengo para vivir será muy pronto un parque zoológico, o mejor dicho, una casa de fieras...
Ninguna nación podrá emitir un juicio si antes no es capaz de juzgarse a sí misma. Pero a esta posición tan ventajosa suele llegar muy tarde.
El hombre no es creyente porque silencia su capacidad de juicio y acepta aseveraciones extraordinarioas; acalla su capacidad de juicio porque ciertas aseveraciones extraordinarias le han resultado evidentes
El entendimiento natural puede suplir a la cultura, pero ésta nunca puede suplir a aquél
Es preciso que el educando vaya asumiendo el papel de sujeto de la producción de su entendimiento del mundo y no sólo el de recibidor de lo que el profesor le transfiera.
Los republicanos desean que el Reich alemán tenga una sola testa coronada, igual que Nerón deseaba que la humanidad tuviese una sola cabeza: para poder decapitarla de un solo tajo.