La primera pregunta que hizo el sacerdote y el levita fue: Si me detengo a ayudar a este hombre, ¿qué va a pasar a mí? Pero... el buen samaritano invirtió la pregunta: Si no me detengo a ayudar a este hombre, ¿qué pasará con él?
Esclavizarse por razón de política vale tanto como someterse por causa de religión: esclavos de una casaca o de una levita da lo mismo que siervo de una sotana o de un hábito.
Una nación no es necesariamente el alunamiento monótono de los mismos, sino la capacidad social y política de asimilar y molturar todo lo que va llegando por vía guerrera o comercial o puramente vivencial.
Una nación no es necesariamente el adunamiento monótono de los mismos, sino la capacidad social y política de asimilar y molturar todo lo que va llegando por vía guerrera o comercial o puramente vivencial.
Teníamos un pacto de muerte. Tengo que llevar a cabo mi parte del trato. Por favor, enterradme cerca de mi nena, con mi chaqueta de cuero, mis vaqueros y mis botas de motorista. Adiós.
Bueno, El Esmoquin dice chico tranquilo pero la chaqueta de cebra dice Peligro, Peligro, aléjate de mi hija. A la chica gótica le gustarás por eso.