Procura no envejecer. Cada año que pasa, más grata se me hace la idea del precipicio. Lo único que me cabe esperar es que me vuelva tan senil que me sienta otra vez como a los veinte años. No me habría importado volver a vivirlos.
Escuchar a Lady GaGa hizo que me dolieran las muelas... ¡las muelas!
¡Qué maravilloso es el mundo con GaGa en él!
¿Beso? Un truco encantado para dejar de hablar cuando las palabras se tornan superfluas.
Su partido ante el AC Milán? - No me sorprendió porque en él es normal. Está ahí siempre que el equipo le necesita. Jugó un gran partido, y cada día se supera. Nos entendemos perfectamente y estoy encantado de jugar con él. Se merece el Balón de Oro y, si sigue a este nivel, tiene muchas posibilidades de conseguirlo
Según la perspectiva que nos define como modernos, hay un número infinito de detalles. Las fotografías son detalles. Por lo tanto, las fotografías se parecen a la vida. Ser moderno es vivir hechizado por la salvaje autonomía del detalle.
Perdedor complacido
Una viuda virtuosa es el más leal de los mortales: Se mantiene fiel a quien no puede sentirse complacido ni beneficiado por la fidelidad.
Amo mi vida y estoy contento con ella. No necesito que se le aplique una capa de dorado. Yo no concibo una vida sin secretos y sin purificaciones, una vida brillantemente reflejada en el espejo de un escaparate de exposición.
Estoy contento por el triunfo y porque le marqué al Tenerife, que eso siempre es importante, aunque una anécdota
Estoy satisfecho con mi actuación en el Mundial, pero me faltó algo hasta ahora y es marcar un gol. Espero hacerlo en la final contra Brasil.
La capilla estará terminada cuando yo quede satisfecho de sus cualidades artísticas
Un aire frío pasa sobre la dura concha de los crustáceos. Un gran alarido raya el cielo con su helado relámpago de ira. Como un tapete gris llegan la noche y el espanto
Lo que siempre me ha gustado en el hombre es que, siendo capaz de construir Louvres, pirámides eternas y basílicas de San Pedro, pueda contemplar fascinado la celdilla de un panal de abejas o la concha de un caracol.
Cuando un rival te da un gancho y te abre el ojo y no le puedes ni ver, piensas: esta es la última vez. Pero después ganas, gozas de la victoria y es cuando te dices: una vez más.
La rata, el ratón, la zorra y el conejo cuidan de las raíces; el león, el tigre, el caballo, el elefante, de los frutos.
Podremos saber que nada vale más que la brizna roída por un conejo o la ortiga creciendo entre las grietas de los muros. Pero nunca dejaremos de correr para acompañar a los niños a saludar el paso de los trenes.
Mi pulso es enérgico y necesito un instrumento de fuerte temple. Hago rebajar una cuchara de albañil y me presta excelente servicio. Esta espátula da en un mismo golpe, según la presión, gamas colorística que no se obtienen con el pincel. Permite pocos retoques, yo trabajo muy rápido, empiezo muy temprano y sigo trabajando hasta terminar la obra.
Cuidado con el lisonjero. Te está alimentando con una cuchara vacía
¿Cuánto tiempo aún podrá contemplar ese rostro invulnerable que siempre le inspiró seguridad? La vida les ha distanciado, llevándoles a mundos diferentes y, sin embargo, ¡Cómo echará de menos la sombra protectora del viejo roble!
El niño es realista; el muchacho, idealista; el hombre, escéptico, y el viejo místico.