En la tremenda corriente contemplo el último instante de mi vida. La corriente es tan fuerte que lo arrastraría todo, incluso piedras, una catedral, una ciudad. Hay una tempestad que ruge en el interior de las aguas del río. Del viento que se debate
La noche se acuesta al lado mío y empieza el diálogo al que asistes como una lámpara votiva sin un murmullo parpadeando y abrasándome con una luz tristísima de olvido y de casa vacía bajo la tempestad nocturna.
¿Saben ustedes que durante una tormenta el león da la cara al viento para que su pelambre no se desordene? Yo hago lo mismo: doy la cara a todos los problemas: es la mejor manera de permanecer peinado.
Estamos durmiendo sobre un volcán... Un viento de revolución nos golpes, la tormenta está en el horizonte.
El sol brilla sobre los justos y los injustos; pero también la granizada afecta a justos e injustos
El sol brilla sobre los justos y los injustos; pero también la granizada afecta a justos e injustos