El objeto de la respiración es evidentemente introducir en la sangre el oxígeno necesario para la vivificación de los órganos, librar a aquel líquido del ácido carbónico que se produce en los vasos capilares.
Escucha el agua, escucha la lluvia, escucha la tormenta; esa es tu vida: líquido lamento fluyendo entre sombras iguales.
Pero parecía solo, absolutamente solo en el universo. Algo como un despojo en mitad del océano Atlántico.
No tenía a nadie en el mundo y le era necesario buscar las huellas de la casa junto al río. Era un detective del pasado que buscaba sombras que le dieran la clave de su derrota. Cruzaría el tiempo para hablar con sus abuelos muertos. Era una paria. En ambos lados del océano era extranjera y sospechosa. Había huido a México, y después había huido de México.
El cerebro engendra pensamiento como el estómago jugo gástrico; el higado bilis, y el riñón orina.
Gracias, Pedro –le contesté–. No sé bien a qué llamas idealista y a qué 'poner los pies en el suelo'... Sin duda existe un conflicto entre tu pensamiento y el mío, entre las raíces de nuestros pensamientos... ¿Quién está más desbocado? ¿Quién tiene más el jugo del suelo? Quieres cambiar y uniformar a los otros. Necesitas más de mí que acaso percibo mejor cada detalle del mundo...
¿Han amado alguna vez (fuera de la cama) ardiendo, consumidos, sedientos de desierto, después de un zumo de melocotón que viene de una boca lejana, sucumbiendo, ahogándose en la incompatibilidad de las almas?
No hay completa belleza. El tigre es hermoso, pero su orín es pestilente.
Terrible vicio es el juego; y como todas las corrientes de las aguas van a para al mar, así no hay vicio que en el jugador no se halle
Las corrientes son el bosquejo de las cascadas donde toman estas su ímpetu, para detenerse luego y precipitarse después.