No hay completa belleza. El tigre es hermoso, pero su orín es pestilente.
Comenzará ya la Tierra en destemplar en tormentas eléctricas, ciclones bravos, aluviones, maremotos, terremotos, hundimientos de regiones, florecimientos de desconocidas tierras, trombas trasladoras, océanos desbordados y aguas tonantes en block. Será el caos en su hora y su hora se cumplirá
Anhelaba las aguas profundas. Me presionaron hasta convertirme en una modosa sardina conformista cuya espina dorsal fue pareciéndose a la de las otras, suave y lacia como un aborto de lombriz.