La vida sigue creando en mi rostro una cruel máscara desbordando agua sorda y helada, y su veneno esconde alguna grandeza.
Las palabras/ no hacen el amor/ hacen la ausencia/ si digo agua ¿beberé?/ si digo pan ¿comeré?
No hay completa belleza. El tigre es hermoso, pero su orín es pestilente.
Si el placer de los sentidos no ocultase más que la satisfacción de una necesidad imperiosa, sería indiferente la hermosura o la fealdad del otro individuo.
No hay inteligencia allí donde no hay cambio ni necesidad de cambio.