La senectud nos traza más arrugas en el espíritu que en el rostro.
Una bella ancianidad es, ordinariamente, la recompensa de una bella vida.
Verdaderamente es venerable aquella ancianidad que no por las canas, sino por los méritos, blanquea.
Si uno ve la presente liberalización como la creciente decrepitud del régimen más que su regeneración, entonces el resultado lógico será su muerte, la cual sería seguida por la anarquía.
Estás pensando le dijo- que tengo una cara avejentada y cansada. Piensas que hablo de poder y que ni siquiera puedo evitar la decrepitud de mi propio cuerpo. ¿No comprendes Winston, que el individuo es sólo una célula? El cansancio de la célula supone el vigor del organismo. ¿Acaso te mueres al cortarte las uñas?
Yo no estoy en contra de las drogas, pueden ser instrumentos valiosos para el conocimiento del mundo y de nosotros mismos. Lo que no soporto es el uso recreativo de sustancias peligrosas: hemos perdido el respeto por sus poderes. Las drogas son sacramentos y deben ser tomadas como parte de rituales sagrados, igual que en la antigüedad o en las tribus indias.
En la antigüedad los sabios conducían a los tontos por los senderos de la paz. Ahora, los tontos arreaban a bastonazos a los sabios hacia el abismo de la guerra.
Al envejecimiento debemos ir poniendo por dentro como el melocotón, aunque por fuera nos vayamos asemejando a una ciruela pasada. Si no ¿de que vale?