Así el Siglo XX así zumbó la Limitada rugió cerca y dejó tres hombres aún hambrientos en las vías, mirando con afán las luces de cola secarse y converger, huyendo, barrenadas y diestras, fuera de la vista.
Clamando al cielo busco una respuesta, dirección equivocada, en mi morada, veo nada en la mirada de los hombres, hombres que se matan en tu nombre son, luces que no ven el paraíso donde piso