El Dios del Antiguo Testamento es, sin duda el personaje más desagradable en toda ficción: celoso y orgulloso de ello, un mezquino, injusto, un controlador implacable, un vengativo limpiador étnico sediento de sangre, un misógino, homófobo, racista, infanticida, genocida, filicida, pestilente, megalómano, sadomasoquista, matón caprichosamente malévolo.
Todas las razones que hacen que el inicio de fuerza física sea un mal absoluto, hacen que el uso defensivo de la fuerza sea un imperativo moral. Si una sociedad pacifista renunciase al uso defensivo de la fuerza, quedaría indefensa a merced del primer matón que decidiese ser inmoral
Kosecki es un tontito, un mercenario y un imbécil que cuanto antes se vaya será mejor.¿Qué ha demostrado en el Atlético? ¿Dónde están los goles? Que traiga el dinero y se marche
Una prensa cínica, mercenaria y demagógica producirá un pueblo cínico, mercenario y demagógico