Alimenta un gallo, pero no lo sacrifiques, pues está consagrado a la Luna y al Sol.
La palabra positivo designa lo real, por oposición a lo quimérico: en este aspecto conviene plenamente al nuevo espíritu filosófico, caracterizado así como consagrado constantemente a las investigaciones verdaderamente asequibles a nuestra inteligencia, con exclusión permanente de los impenetrables misterios que la embarazaron, especialmente en su infancia.
Los hombres son religioso no tanto en cuanto se creen muy imperfectos sino en cuanto se creen enfermos. Cualquier persona medianamente decente se considerará sumamente imperfecta; pero el hombre religioso se considera miserable.
Respecto a sus pacientes de más de 35 años de edad: No ha habido uno de ellos cuyo problema no haya sido en fin de cuentas el de hallar un concepto religioso de la vida.