Sin abandonar una postura lítica, en estos textos he querido anunciar que a pesar del desencanto en que nos ha sumergido la dirigencia, ciertos grupos de individuos seguimos apostando al recambio humano, seguimos enfrentando al monstruo depredador, creyendo en la belleza, el amor y la libertad como arquetipos posibles.
Cualquier postura insolidaria es un atentado contra el hombre.
Con la poesía sucede lo mismo que con las mujeres: llega un momento en que la única actitud respetuosa consiste en levantarles la pollera.
No creo en Dios, lo que no quiere decir que no considere la religión un aspecto culturalmente fundamental de la existencia. Mi familia pertenecía a esa generación de judíos que se acercaron a la religión después de la guerra con una actitud que revelaba un paradójico sufrimiento del Holocausto, muchos sintieron la necesidad de acercarse a sus raíces.
Llaneza, muchacho, no te encumbres, que toda afectación es mala.
La frase con alambre de púas, la palabra laboriosamente rara, la afectación intelectual del estilo, son todos trucos divertidos, pero inútiles.
¿Puede haber algo más ridículo que la pretensión de que un hombre tenga derecho a matarme porque habita al otro lado del agua y su príncipe tiene una querella con el mío aunque yo no la tenga con él?
Yo que siempre me había dedicado a los libros sin pretensión académica, con un estilo libre y poco respetuoso, ahora me veo realizando trabajos de erudición, libros o artículos que piden una dedicación más contenida y notas a pie de página.
La presunción de inocencia significa sólo que no vas directo al calabozo.
Para mi, buscar la sencillez y lucidez es un deber moral de todos los intelectuales; la falta de claridad es un pecado y la presunción un crimen.
Ningún artista tiene simpatías éticas. Una simpatía ética en un artista constituye un amaneramiento imperdonable de estilo.