La naturaleza rompió el molde, después de hacerlo.
Es falso que la igualdad sea una ley de la naturaleza. La naturaleza no ha hecho nada igual. Su ley es la subordinación y la dependencia.
Parece que el lugar insidioso fue de natura para engaños hecho, ciego, inútil, oculto y temeroso, sólo para asechanzas de provecho, a un lado el monte es áspero y fragoso, y entre sus peñas va un camino estrecho, debajo un campo llano y apacible a las faldas se ve del monte horrible.
Todos los efectos de la naturaleza son solo los resultados matemáticos de un pequeño número de leyes inmutables.
Hemos de contemplar la historia universal según su fin último. Este fin último es aquello que es querido en el mundo. Sabemos que Dios es lo más perfecto. Por tanto, Dios sólo puede quererse a sí mismo, y a lo que es igual a sí. Dios y la naturaleza de su voluntad son una misma cosa; y ésta es la que filosóficamente llamamos la idea.