Hay que ser fuerte y obtener la victoria gracias al espíritu de decisión. Situarse más allá de la norma, trascender el combate, hacer de el una victoria espiritual.
Y estaba ante un joven bien parecido, de aspecto sombrío y voz de bajo profundo, puños de boxeador, un espíritu inagotable y mortífero, alguien intermedio entre un héroe mítico de Alejandro Grin y un torero español.
Es la propia mente del hombre, no su enemigo o adversario lo que le atrae a los malos caminos.
Tengo una historia en mente que espero escribir antes de morirme. No tendrá casi nada de dureza en la superficie. Pero la actitud de mandarlo todo al infierno, que en mí no es una pose, probablemente aparecerá de todos modos.
Qué imbécil no verá su pasión más desjuiciada. ¿Y qué clase de rico será quien no lleve todo junto y en un solo puño la psiquis y el latir de su pueblo?
El autor aspira a que este trabajo contribuya a llevar la investigación psicológica, del estéril terreno de la llamada psicología empírica, y, por otra parte, de la especulación demasiado indolente y desfavorable, al fértil terreno propio de la vida.
Una teoría científica pronto es superada por otra; el dogma (religioso) perdura por siglos incontables.- psicología y Religión Capítulo 2